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junio 1, 2026

Clickwrap consciente: La importancia de entender los términos y condiciones en las plataformas digitales

Businesswoman Working With Modern Virtual Technologies Hands Touching Screen

De la mano de la tecnología, el mundo parece avanzar mucho más rápido. Y no solo el mundo, también las dinámicas humanas. Desde acciones tan cotidianas como escuchar música, leer noticias o ver películas, todo está a un clic de distancia. Entre esta inmediatez, nos hemos olvidado de leer y hemos transformado en una práctica común aceptar los términos y condiciones de las plataformas digitales que usamos, como si no constituyeran verdaderos acuerdos jurídicos capaces de generar obligaciones, restricciones e incluso sanciones para nosotros, los usuarios.

En este sentido, Watson y Jones (2024) explican que los términos y condiciones se refieren a estipulaciones y requerimientos específicos que señalan las obligaciones, tarifas, formas de pago y mecanismos de resolución de conflictos asociados con los servicios adquiridos. 

Desde una perspectiva jurídica, estos instrumentos se materializan a través de contratos de adhesión, aquellos en donde las cláusulas son dispuestas por el productor o proveedor, de manera que el consumidor no puede modificarlas, ni puede hacer otra cosa que aceptarlas o rechazarlas (Ley 1480 de 2011, art. 5, num. 4).

Precisamente, al analizar la relación entre las plataformas digitales y sus usuarios, la Corte Constitucional, en Sentencia T-453 de 2024, destacó la naturaleza adhesiva de los términos y condiciones (“T&C”) al señalar que:

“para que cualquier persona pueda acceder a los servicios que ofrece una red social necesariamente debe aceptar los términos y condiciones respectivos, o, en otras palabras, debe adherirse al clausulado normativo que la plataforma, de manera previa, diseñó para regular la relación jurídica que se crea entre la red social y el usuario.”

Más adelante, la Corporación advierte en la misma providencia que, al ser los T&C un contrato de adhesión pueden contener cláusulas que generan un desequilibrio entre los sujetos contractuales involucrados, debido a que no fueron producto de una negociación entre las partes contratantes y, por consiguiente, resulta razonable que tiendan a favorecer los intereses del sujeto que los elaboró. 

Justamente esa situación de desequilibrio entre proveedor y consumidor, nos obliga a ser más cuidadosos al momento revisar y aceptar los T&C de los servicios que adquirimos. No vaya a ser que nos pase lo de Jeffrey Piccolo.

En el caso Piccolo v. Walt Disney Parks and Resorts U.S., Inc. et al. (2024), el demandante en calidad de representante de la sucesión de su esposa Kanokporn Tangsuan, interpuso una demanda por muerte culposa contra Raglan Road Irish Pub and Restaurant y Disney Springs. El demandante alegó que, pese a haber informado reiteradamente al personal del restaurante sobre la grave alergia de Tangsuan a los lácteos y frutos secos, y pese a haber recibido garantías expresas de que los alimentos serían preparados libres de alérgenos, la fallecida consumió alimentos que contenían dichas sustancias, lo que le provocó una reacción alérgica mortal horas después de la cena. 

En respuesta, Disney presentó una moción mediante la cual solicitó al tribunal que obligara al demandante a someter todas sus reclamaciones a arbitraje privado. Para sustentar esta petición, la compañía argumentó que Jeffrey Piccolo había aceptado válidamente los términos contractuales de Disney en distintas oportunidades a través del clickwrap: primero, al crear una cuenta de Disney+ en 2019 y hacer clic en “Aceptar” el Acuerdo de Suscripción y los Términos de Uso; y posteriormente, en septiembre de 2023, al aceptar nuevamente los términos de My Disney Experience al iniciar sesión y adquirir entradas para los parques temáticos. 

Pero, ¿qué es el clickwrap?

Gatt (2002, citado en Calderón Marenco et al., 2023, p. 98) sostiene que el término clickwrap se deriva del hecho de que, en el entorno en línea, la aceptación ocurre cuando el consumidor manifiesta su consentimiento a los términos y condiciones escribiendo “Acepto” o, mucho más comúnmente, haciendo clic con el mouse en un botón o ícono que dice “Acepto” o una expresión similar (el denominado “ícono de aceptación”).

Según Disney, dicho mecanismo de aceptación constituye un contrato válido y exigible bajo la legislación estadounidense. Asimismo, sostuvo que el Acuerdo de Suscripción contenía una cláusula de resolución de controversias que obligaba a las partes a someter a arbitraje cualquier disputa originada por el contrato, razón por la cual la demanda por muerte culposa no debía tramitarse ante un tribunal ordinario sino mediante arbitraje privado.

El caso Piccolo demuestra que los términos y condiciones no son simples formalidades ni textos irrelevantes destinados a ser ignorados. Por el contrario, constituyen acuerdos jurídicos capaces de producir efectos que trascienden el entorno virtual y pueden incidir directamente en el ejercicio de derechos fundamentales y en el acceso a la justicia. Este es uno de esos casos que pone de relieve hasta dónde pueden extenderse los efectos de un contrato aceptado mediante un clic, y evidencia las tensiones que existen entre la libertad contractual en las plataformas digitales y la protección de los consumidores. 

En un entorno cada vez más mediado por servicios digitales, aceptar términos y condiciones sin conocer su contenido equivale a asumir obligaciones cuyo alcance muchas veces desconocemos. Por ello, más que un acto mecánico, aceptar los T&C debería entenderse como una decisión consciente, no solo desde el punto de vista jurídico, sino desde el punto de vista del consumo, especialmente cuando entendemos que, como consumidores, estamos en una posición más débil que la del proveedor, quien redacta unilateralmente el contrato.

Referencias Bibliográficas

  1. Watson, D. L., & Jones, A. (2024). Quality in FCL. En A Blueprint for Implementing Best Practice Procedures in a Digital Forensic Laboratory (2.ª ed., pp. 201–259). Elsevier
  2. Corte Constitucional de Colombia. (2024). Sentencia T-453 de 2024. M.P. Jorge Enrique Ibáñez Najar. Corte Constitucional.
  3. Colombia. Congreso de la República. (2011). Ley 1480 de 2011, por medio de la cual se expide el Estatuto del Consumidor y se dictan otras disposiciones. Diario Oficial N.º 48.220 del 12 de octubre de 2011.
  4. Piccolo v. The Walt Disney Company et al., Case No. 2024-CA-002124-O (Circuit Court of the Ninth Judicial Circuit, Orange County, Florida, 2024).
  5. Walt Disney Parks and Resorts U.S., Inc. (2024, 31 de mayo). Defendant Walt Disney Parks and Resorts U.S., Inc.’s Motion to Compel Arbitration and Stay Case. Jeffrey J. Piccolo, etc. v. Great Irish Pubs Florida, Inc., et al., Case No. 2024-CA-001616-O, Circuit Court of the Ninth Judicial Circuit, Orange County, Florida.
  6. Calderón Marenco, E. A., Torres Buelvas, J. E., González Rivera, T. V., & Ibarra Rosero, W. D. (2023). Consent in clickwrap agreements: Specifications, limitations and proposals concerning the electronic contracting system. Jado: Boletín de la Academia Vasca de Derecho / Zuzenbidearen Euskal Akademiaren Aldizkaria, 18(31), 79–119.

Elaborado por: Gabriela Charris Romero

 
 

 

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