#DerechoEInnovación
#InteligenciaArtificialJurídica
#LegalTechPerú
diciembre 16, 2025

La importancia de la inteligencia artificial en la carrera de Derecho suele pasar desapercibida durante los primeros ciclos, y esto no es extraño: muchas universidades en el Perú aún consideran su uso como un reemplazo de nuestra capacidad de razonamiento.
Sin embargo, desde 2024, la Universidad Científica del Sur ha apostado por impulsar la Iniciativa Tech&Law, un programa de voluntariado vinculado a la innovación, del cual me enorgullece decir que formo parte. El programa inició en agosto de 2025 y estoy segura de que —como yo— la mayoría de voluntarios no tenía claridad sobre el concepto del ecosistema legaltech ni sobre su verdadero alcance. A lo largo del programa pude asistir a diversas conferencias y acercarme, aunque de manera introductoria, al ecosistema legaltech peruano. Y digo introductoria porque comprendí que aún hay mucho por descubrir, tanto desde una mirada internacional como desde la forma en que la tecnología viene evolucionando en nuestro país y, sobre todo, hay mucho por crear. Para mí ese primer acercamiento fue suficiente para cuestionar la forma tradicional en la que entendemos el Derecho y su relación con la tecnología.
En ese proceso entendí algo esencial: la IA es una invención humana y debería ser considerada por todos como una herramienta, no como un reemplazo de capacidades. Su verdadero valor radica en permitirnos optimizar tareas tediosas y repetitivas (y me quedo corta al intentar enumerar todos sus alcances). Y aunque hoy basta un solo clic para instalar aplicaciones como ChatGPT, Gemini o Perplexity, es necesario mirar mucho más allá del uso personal. Con esta premisa nació una pregunta dentro del voluntariado: ¿cómo está actuando el Estado y las empresas privadas frente a la innovación tecnológica impulsada por la IA? Ante esta interrogante, nuestro gobierno aprobó, hace menos de medio año, el reglamento de la Ley n.°31814; en pocas palabras, este reglamento promueve el uso de la inteligencia artificial para el desarrollo económico y social. Mencionar esta normativa es crucial, sobre todo cuando determina que la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) impulse iniciativas mediante el Centro Nacional de Innovación Digital e Inteligencia Artificial (CNIDIA), permitiendo así que el sector público y privado innoven, ya sea creando o implementando sistemas de IA de manera segura. Es decir, el Estado no ha ignorado el impacto de la inteligencia artificial; por el contrario, ha decidido involucrarse y promover su desarrollo de forma progresiva.
Si bien es cierto que innovar, en la práctica, conlleva un sinfín de retos, “mapear” las prácticas que nacen tanto en el Estado como en las empresas privadas conforme a esta ley fue un desafío enorme que logramos superar gracias a la organización y al trabajo en equipo. Mapeo LegalTech Perú 2025 comenzó con invitaciones por correo dirigidas a diversas entidades públicas, empresas privadas y estudios de abogados. A lo largo de los meses observamos cómo las entidades públicas mostraron una clara disposición para contribuir con proyectos legaltech.
Asimismo, sentimos el entusiasmo genuino de las personas involucradas en estas iniciativas, lo que contribuyó positivamente al desarrollo del proyecto. Hago una mención especial al Dr. Armando Subauste, quien nos recibió en SUNARP a inicios de octubre y nos concedió una entrevista en la que explicó cómo esta institución implementa la tecnología en sus distintas áreas, además de brindarnos una visión completa sobre el surgimiento y evolución de la IA en el sector público. Por otro lado, en el sector privado, la empresa que apostó por este proyecto desde sus inicios fue Juztina, a la que considero una herramienta tecnológica clave tanto para abogados como para estudiantes de derecho. Además, encontramos que este sector se encuentra altamente comprometido con la innovación, especialmente cuando la IA funciona como un instrumento que mejora las condiciones de trabajo de sus colaboradores. Un ejemplo claro de ello es ENTEL, que usa tecnología para aliviar la carga laboral de sus abogados (mejorando también la eficiencia) y que nos recibió de manera muy cálida en la entrevista realizada sobre su inteligencia artificial “ROBERT IA”.
Mi apartado favorito de la revista son las notas de expertos, la intención de añadir esta sección es invitar a una reflexión crítica a todo lector. Se contó con miradas internacionales lo que nos permitió no solo visibilizar proyectos relevantes, sino también lograr que Mapeo LegalTech Perú 2025 fuera mucho más que un simple radar.
Considero que esta revista se convierte en un espacio de reflexión para toda persona interesada en la innovación, pero especialmente para aquellos abogados tradicionales que, aunque tienen como zona de confort el manejo de códigos y materiales de lectura —y que muchas veces no les permiten explorar nuevas metodologías de estudio ni formas de agilizar sus actividades—, encuentran en una lectura profunda de su contenido una invitación directa a modernizarse y a convertirse en abogados innovadores, conscientes del contexto tecnológico en el que hoy ejercen su profesión.
Finalmente, como líder del proyecto, sé que la organización de una iniciativa de esta magnitud (una organización conjunta de mano del voluntariado Tech&Law) es un verdadero desafío. Un proceso que enseña que lo más valioso no es solo el resultado final, sino el aprendizaje constante, la satisfacción colectiva del equipo y, en nuestro caso, la certeza de haber aportado al fortalecimiento del ámbito tecnológico y legal en el país. La revista es el resultado de horas de trabajo, reuniones en equipo, coordinación de procesos, correcciones constantes y una dinámica permanente de ensayo y error; un esfuerzo que hoy se materializa como un aporte concreto al ecosistema legaltech peruano.
No es suficiente con identificar las fallas del sistema ni quedarnos en la queja frente a la ineficiencia en determinadas áreas del Estado. Crear espacios, proyectos y soluciones también es una forma de ejercer ciudadanía activa. Innovemos más, ya sea como estudiantes, profesionales, servidores o funcionarios públicos; interesémonos verdaderamente en el futuro de nuestro país. Cada paso interno, tanto en las instituciones públicas como en las empresas privadas, convierte a nuestro sistema en algo de lo que, como ciudadanos, estudiantes, profesionales y consumidores, podemos empezar a sentirnos orgullosos.
Elaborado por: Sasha Salizar